Esta tarde, la Cámara de Diputados aprobó el DNU del Gobierno que autoriza la firma de un nuevo acuerdo con el FMI. La iniciativa obtuvo 129 votos a favor, 108 en contra y 6 abstenciones.

La Cámara de Diputados aprobó esta tarde con 129 votos el DNU sobre el acuerdo del Gobierno con el FMI, frente a 108 votos negativos y seis abstenciones.

La iniciativa fue respaldada por La Libertad Avanza (LLA), PRO, UCR, Coalición Cívica, Innovación Federal, Producción y Trabajo, y la mitad de Encuentro Federal. También votaron a favor el diputado de Por Santa Cruz José Luis Garrido, de Creo Pamela Omodeo, el fueguino Ricardo Garrimuño y Mario Barletta de Unidos.

En contra votaron Unión por la Patria (UxP), la izquierda y siete diputados de Democracia para Siempre. Se abstuvieron los diputados de Encuentro Federal Nicolás Massot, Emilio Monzó, Florencio Randazzo, y Oscar Agost Carreño, el radical Martín Tetaz y Lourdes Arrieta de Fuerzas del Cielo.

Con la aprobación de una sola cámara parlamentaria, el DNU queda blindado según la ley 26.122 sancionada durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. El Gobierno busca firmar un acuerdo con el FMI por un monto de entre 10 mil millones y 20 mil millones de dólares para saldar deudas con el Banco Central y fortalecer las reservas.

La sesión especial en la Cámara de Diputados comenzó con escenas de gran tensión, que incluyeron gritos, insultos y reproches de diputados de UxP y el Frente de Izquierda hacia el presidente del cuerpo, Martín Menem. Tras la aprobación del plan de Labor Parlamentaria para acortar la sesión, el jefe del bloque peronista, Germán Martínez, recriminó a Menem por su manejo de la sesión anterior y la decisión de darla por finalizada abruptamente debido a un quórum caído momentáneamente.

La interna de LLA también fue evidente, encabezada por la diputada Marcela Pagano, quien reclamó a Menem por no ser ratificada como titular de la Comisión de Juicio Político, acusándolo de tener actitudes “fascistas”.

El debate sobre el DNU comenzó con un discurso del libertario Lisandro Almirón, quien, entre gritos opositores, se refirió a las peleas que protagonizó con el ex diputado del MID Oscar Zago y por las cuales pidió disculpas. Al defender el DNU, Almirón afirmó que “algunos se olvidan que el exceso de gastos públicos hay que afrontarlo con responsabilidad” y destacó que “claramente hay dos países: los argentinos de bien y el otro de los que especulan”. Añadió que uno de los objetivos del acuerdo con el FMI es “fortalecer las reservas del Banco Central para que se puedan sanear” y que es necesario “subsanar errores de mucho tiempo del país”.

Desde UxP, el diputado Máximo Kirchner señaló que “lo que está haciendo este Congreso hoy es darle a una persona que no puede identificar una estafa a dos centímetros de su nariz plenos poderes en un acuerdo que ningún argentino y argentina conoce para poder avanzar”. Insistió en que “el acuerdo no existe” y criticó la actitud del presidente, quien llamó “ratas” a los miembros del Congreso.

Carlos Heller, vicepresidente de la Comisión de Presupuesto (UxP), expresó que “es lamentable y penoso todo esto, no se puede trabajar en esta penumbra en la que se nos plantea que aprobemos a libro cerrado un acuerdo al que no le conocemos el monto, las condiciones, la tasa de interés, ninguno de los elementos que lo componen y donde nadie nos ha explicado ni cuál es la necesidad, ni cuál es la urgencia”.

El presidente del bloque de la UCR, Rodrigo De Loredo, aclaró que el acuerdo con el FMI no es un fin en sí mismo, sino un medio para ganar “tiempo valioso”, aunque subrayó que “no resuelve el fondo de la cuestión”.

Por su parte, Nicolás Massot, diputado de Encuentro Federal, afirmó que el decreto “raya la ilegalidad” y está “viciado de ilegitimidad” desde el inicio, justificando su rechazo al asegurar que “el fin no justifica los medios”. Aunque reconoció la necesidad de renegociar la deuda con el FMI, consideró que “el solo hecho de que el Gobierno lo haya encarado mediante un decreto lo imposibilita de brindar su apoyo”.

Finalmente, el radical Facundo Manes, uno de los siete diputados que rechazaron el DNU, calificó el acuerdo con el FMI como “oscuro y sin reglas claras” y sostuvo que “la Constitución es clara. El artículo 75 establece que es la función exclusiva del Congreso decidir la contratación de créditos y el arreglo de la deuda interior y exterior”.

Desde el espacio de Producción y Trabajo, la diputada Nancy Picón Martínez destacó la importancia de refinanciar la deuda, pues el refinanciamiento implica correr los vencimientos por un monto de 14 mil millones de dólares, lo que brindaría el “aire fresco” necesario para el Banco Central, generando una salida ordenada del cepo y beneficiando a Argentina y a las inversiones.

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