Bajo el modelo neuquino de gestión actual, la infraestructura vial es una política clave para el desarrollo, el turismo y la equidad territorial, con nuevas obras previstas en las rutas provinciales 47, 20, 41 y 42, y avances ya concretados como el acceso asfaltado a Copahue y trabajos en las rutas 6, 21, 11, 43 y 39.
En ese marco, la provincia impulsa un plan vial que combina nuevas obras proyectadas con trabajos que ya se encuentran en ejecución. Entre las intervenciones previstas se destacan los accesos por la Ruta Provincial 47 a Santo Tomás, la Ruta Provincial 20 a El Sauce y Paso Aguerre, y las rutas provinciales 41 y 42 hacia Tricao Malal, con el objetivo de mejorar la vinculación de localidades del interior y potenciar su desarrollo productivo y social.
A la par, la actual gestión registra avances concretos en distintos puntos del territorio. El acceso asfaltado a Copahue y las obras en las rutas provinciales 6, 21, 11, 43 y 39 forman parte de una estrategia sostenida para mejorar la transitabilidad, reducir tiempos de traslado y fortalecer la integración regional, especialmente en zonas históricamente postergadas.
Otro eje del plan vial es el fortalecimiento de la capacidad operativa del Estado provincial. La inversión en maquinaria, equipamiento y recursos para Vialidad permitió acelerar los trabajos y garantizar tareas de mantenimiento en rutas estratégicas, asegurando mayor eficiencia y continuidad en las obras.
La política de infraestructura también se articula con sectores clave como el turismo y la actividad productiva, buscando acompañar el crecimiento de las economías regionales y mejorar la seguridad vial. De este modo, la gestión de Figueroa plantea la obra pública como una herramienta estructural para conectar cada rincón de Neuquén y consolidar un desarrollo más equilibrado en toda la provincia.






