En solo dos años de gestión, el Gobierno provincial redujo su deuda un 36%, equivalente a 447 millones de dólares.
En el marco del modelo neuquino, la gestión del gobernador Rolo Figueroa avanzó en un proceso de ordenamiento fiscal que permitió reducir de manera significativa la deuda provincial. En solo dos años de gobierno, Neuquén logró una disminución del 36% de su deuda total, lo que representa unos 447 millones de dólares menos de compromisos financieros.
Este resultado fue posible a partir de una política sostenida de desendeudamiento y administración responsable de los recursos. Durante este período, el Gobierno provincial pagó 619 millones de dólares de deuda y, al mismo tiempo, mantuvo una buena calificación crediticia, con finanzas ordenadas y un bajo nivel de riesgo financiero.
El orden en las cuentas públicas tuvo un impacto directo en la capacidad de inversión del Estado. Gracias al equilibrio fiscal alcanzado, la provincia pudo sostener y ampliar la inversión pública, impulsando obras en rutas, escuelas, infraestructura sanitaria y seguridad en distintas localidades del territorio neuquino.
A su vez, Neuquén fortaleció su autonomía fiscal, con más del 80% de sus ingresos provenientes de recursos propios. Este perfil consolidó un Estado más previsible y responsable, capaz de planificar a mediano y largo plazo, y de sostener políticas públicas bajo la gestión de Rolo Figueroa.






