El meteorólogo explicó qué ocurrió en Santa Clara del Mar, cuestionó el impacto comunicacional del término “meteotsunami” y remarcó la gran diferencia con los eventos de origen geológico.
Luego de la preocupación generada por la repentina crecida del mar en Santa Clara del Mar, el meteorólogo José Bianco brindó una aclaración técnica para contextualizar el fenómeno y evitar interpretaciones alarmistas. Si bien reconoció que el término “meteotsunami” es correcto desde el punto de vista científico, advirtió que su uso puede resultar “un poco tremendista” para el público general.
Según explicó, la suba del nivel del mar estuvo asociada a condiciones meteorológicas particulares, principalmente al efecto del viento, y no tuvo relación alguna con terremotos submarinos ni con eventos extremos de origen geológico, como suele sugerir la comparación implícita con los tsunamis tradicionales.
Bianco precisó que la variación oficial registrada durante la tarde fue de aproximadamente 0,8 metros. Aunque el impacto visual fue significativo y generó algunos daños, remarcó que la magnitud está muy lejos de la que alcanzan los tsunamis provocados por movimientos sísmicos, que pueden superar los 10 metros, como ocurrió en Japón en 2011.
En ese sentido, el especialista sostuvo que equiparar ambos fenómenos no aporta claridad y puede inducir a errores en la percepción del riesgo real, especialmente en contextos donde la información circula con rapidez y sin matices técnicos.
No obstante, aclaró que “meteotsunami” es el término aceptado en los ámbitos académicos de la meteorología y la oceanografía para describir este tipo de oscilaciones del mar generadas por la atmósfera. A través de sus redes sociales, Bianco se mostró dispuesto a profundizar las explicaciones junto a especialistas para quienes deseen comprender mejor la dinámica de estos eventos costeros.






