La iniciativa prevé proyectos estructurales de agua potable y cloacas, con una mirada de mediano y largo plazo, orientados a mejorar la calidad del servicio, acompañar el crecimiento urbano y responder a demandas históricas en distintas regiones de la provincia.
A partir de 2026, el gobierno de Río Negro, encabezado por Alberto Weretilneck, pondrá en marcha un conjunto de obras hídricas y sanitarias que alcanzarán a diez localidades de la provincia. Se trata de proyectos de carácter estructural que buscan dar respuestas de fondo a problemas vinculados al acceso al agua potable y a los sistemas de cloacas, con una planificación pensada para acompañar el crecimiento demográfico y urbano.
Las obras están orientadas a mejorar la calidad y la continuidad de los servicios, especialmente en localidades que arrastran déficits históricos en infraestructura. En muchos casos, los sistemas actuales resultan insuficientes frente al aumento de la población o presentan un deterioro que afecta el funcionamiento cotidiano, generando reclamos sostenidos de los vecinos.
Desde el Ejecutivo provincial señalaron que la iniciativa contempla una mirada de mediano y largo plazo, priorizando soluciones definitivas por sobre intervenciones parciales. El objetivo es fortalecer las redes existentes, ampliar la capacidad de abastecimiento y modernizar instalaciones clave, de modo de garantizar un servicio más eficiente y sostenible en el tiempo.
Las obras de agua potable y saneamiento también cumplen un rol central en términos de salud pública y cuidado ambiental. Un acceso seguro al agua y un adecuado tratamiento de los efluentes contribuyen a prevenir enfermedades, reducir la contaminación y mejorar las condiciones generales de vida, especialmente en los sectores más vulnerables.
Además, estos proyectos permitirán acompañar nuevos desarrollos urbanos y productivos, facilitando la planificación territorial y el crecimiento ordenado de las localidades alcanzadas. La infraestructura básica se presenta como un factor clave para atraer inversiones, consolidar barrios y mejorar el arraigo de las comunidades.
Con este plan de obras, la gestión de Weretilneck busca avanzar en una agenda de infraestructura esencial, atendiendo demandas postergadas y reforzando la presencia del Estado en distintas regiones de la provincia. La puesta en marcha de estos proyectos marca un paso relevante hacia un acceso más equitativo a servicios básicos en todo Río Negro.






