El gobernador neuquino se reunirá el miércoles con el ministro del Interior para avanzar en el cobro de más de 200 millones de dólares adeudados, en un contexto de diálogo con la Casa Rosada y con el objetivo de destinar esos recursos a infraestructura y desarrollo provincial.
Desde el Ejecutivo neuquino señalan que el diálogo con la Casa Rosada es fluido, pero remarcan que ese vínculo debe traducirse en hechos. La expectativa está puesta en destrabar compromisos vinculados a la ANSES y otros mecanismos de financiamiento que, según la Provincia, resultan claves para sostener inversiones sin comprometer el equilibrio de las cuentas públicas.
Figueroa viene construyendo una relación institucional con el gobierno de Javier Milei basada en el acompañamiento selectivo. Respaldó iniciativas centrales del Ejecutivo nacional, pero marcó límites cuando consideró que los intereses provinciales podían verse afectados. Esa lógica también atraviesa la negociación actual, donde el gobernador busca que Neuquén no quede relegada en el reparto de recursos.
En paralelo, la provincia exhibe indicadores que fortalecen su posición en la mesa de discusión. El pago de vencimientos heredados, la reducción del stock de deuda y la ejecución de un amplio plan de infraestructura conviven con datos positivos en materia de empleo y actividad económica. En el gobierno neuquino sostienen que estos resultados explican la atención que despierta su modelo de administración a nivel nacional.
Aunque 2026 no tendrá elecciones, Figueroa concibe este año como determinante para consolidar su liderazgo y el proyecto político provincial. La reunión con Santilli aparece así como una instancia clave para reafirmar la defensa de los intereses neuquinos, mostrar capacidad de gestión y proyectar continuidad en un escenario nacional marcado por la tensión entre ajuste fiscal y demandas territoriales.






