La abogada argentina que permanecía retenida en Brasil abandonó el departamento que ocupaba luego de manifestar temores por su seguridad y denunciar presuntas amenazas contra su vida. La situación generó preocupación tanto en su entorno como en ámbitos diplomáticos, mientras continúa el seguimiento del caso por parte de las autoridades.

Según relató la propia mujer, su salida del lugar se produjo tras atravesar momentos de extrema tensión. “Me quieren matar aquí”, habría expresado, al dar cuenta del nivel de miedo que vivía durante su estadía. La denuncia encendió las alertas y derivó en medidas de resguardo para preservar su integridad física.

El caso tomó relevancia luego de que se conociera que la abogada enfrentaba restricciones para abandonar el país, en un contexto aún poco claro y rodeado de versiones contradictorias. Desde su entorno señalaron que la falta de información oficial y la demora en definiciones aumentaron la angustia de la situación.

Mientras se aguardan precisiones sobre su situación legal y los pasos a seguir, el episodio volvió a poner el foco en la necesidad de garantizar la protección de ciudadanos argentinos en el exterior, especialmente cuando denuncian amenazas o situaciones de riesgo. Las gestiones continúan para esclarecer lo ocurrido y asegurar condiciones de seguridad adecuadas.

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