La gestión de Rolando Figueroa reforzó su política de tolerancia cero frente a irregularidades en la fuerza policial de Neuquén. Cuatro efectivos fueron despedidos por inasistencias, falsificación de certificados y consumo de drogas.
Los despidos se produjeron tras investigaciones internas que detectaron faltas graves en el cumplimiento de las obligaciones de los policías. Entre los motivos se encuentran ausencias reiteradas, la falsificación de certificados médicos y el consumo de sustancias prohibidas durante el servicio.

La medida forma parte de un plan más amplio de control y profesionalización del personal estatal, que busca garantizar eficiencia, responsabilidad y transparencia en el uso de los recursos públicos.

Desde el gobierno provincial destacaron que estas acciones buscan enviar un mensaje claro: quienes incumplan las normas y comprometan la seguridad de la ciudadanía no tendrán cabida en la administración pública, reforzando la confianza de la sociedad en la fuerza policial.

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