El gobernador pidió que la mayor recaudación por el impuesto al combustible se traduzca en obras e infraestructura para la provincia, en un contexto en el que Neuquén sostiene la inversión pública con recursos propios.
Figueroa sostuvo que el incremento de este tributo debería traducirse en obras concretas y mejoras de infraestructura para la provincia, especialmente en rutas, servicios y equipamiento que acompañen el crecimiento poblacional y productivo. En ese sentido, remarcó que Neuquén aporta de manera significativa al esquema energético nacional, pero no recibe una compensación acorde a ese esfuerzo.
Desde el Ejecutivo neuquino señalaron que la provincia continúa ejecutando obras clave con recursos propios, pese a un escenario nacional marcado por restricciones presupuestarias. Esta situación obliga a redoblar el esfuerzo fiscal local para sostener proyectos de infraestructura, mantenimiento urbano y servicios esenciales, sin un acompañamiento proporcional por parte del Estado nacional.
El reclamo apunta también a revisar los criterios de reparto de los fondos provenientes del impuesto al combustible, con una mirada federal que contemple las realidades de las provincias productoras y de tránsito intensivo. Para el gobierno neuquino, resulta central que los recursos generados vuelvan en forma de inversiones que impacten directamente en la calidad de vida de la población.
La postura de Figueroa se inscribe en una línea de gestión que busca defender los intereses de la provincia y garantizar previsibilidad para el desarrollo. El pedido por un esquema más equitativo refuerza la idea de que el crecimiento energético debe ir acompañado de obras e infraestructura que fortalezcan a Neuquén y consoliden su rol estratégico a nivel nacional.






