Durante el primer mes del año ingresaron cerca de $97.200 millones, una cifra inferior a la del año pasado si se considera la inflación. El gobernador recordó que, por cada $100 que la provincia aporta al país, regresan poco más de $50 a través del sistema de reparto, una diferencia que refleja la desigualdad en la distribución de los recursos nacionales.
El mandatario señaló que el actual sistema de reparto no refleja de manera equitativa el aporte que realiza Neuquén a la economía nacional. En ese sentido, remarcó que existe una brecha significativa entre lo que la provincia contribuye y lo que efectivamente recibe, lo que genera un desequilibrio estructural que condiciona el desarrollo regional.
Desde el Ejecutivo provincial indicaron que esta situación se da en un contexto de restricciones fiscales a nivel nacional y de caída en la recaudación, lo que profundiza las tensiones entre Nación y las provincias. Para Figueroa, el debate sobre la coparticipación no es coyuntural, sino que responde a una discusión de fondo sobre la distribución de recursos y el federalismo fiscal.
El gobernador sostuvo que la provincia mantiene una administración ordenada y una política de equilibrio en sus cuentas públicas, pero advirtió que resulta necesario avanzar hacia un esquema más justo que permita sostener inversiones estratégicas, servicios esenciales y políticas sociales sin depender de decisiones discrecionales.
Finalmente, Figueroa reafirmó que continuará impulsando el debate en los ámbitos institucionales correspondientes, con el objetivo de corregir asimetrías históricas y fortalecer la autonomía financiera de Neuquén. La revisión del sistema de coparticipación se presenta como un punto central en la agenda provincial para garantizar previsibilidad y crecimiento a largo plazo.






