El gobernador Alberto Weretilneck impulsa una estrategia integral orientada a fortalecer la salud materna con foco en la prevención, el control temprano del embarazo y la reducción de desigualdades territoriales. La política se apoya en la red pública de hospitales y centros de salud distribuidos en todo el territorio provincial, especialmente en zonas rurales y de difícil acceso.

Entre las líneas de acción se destaca el refuerzo de los controles prenatales, la ampliación de equipos interdisciplinarios y la incorporación de tecnología para diagnóstico oportuno. La provincia avanzó en la mejora de servicios de obstetricia y neonatología en hospitales de referencia como los de Viedma, Roca y Bariloche, además de fortalecer derivaciones y traslados sanitarios para embarazos de alto riesgo.

La estrategia también incluye capacitaciones permanentes para equipos de salud, protocolos actualizados de atención perinatal y campañas de concientización sobre cuidados durante el embarazo. Desde el Ministerio de Salud provincial se remarca la importancia de garantizar el seguimiento integral desde el primer trimestre, con acceso gratuito a estudios, vacunación y asesoramiento.

Otro eje central es la reducción de brechas en el acceso a la atención. Para ello, se fortaleció la presencia de agentes sanitarios en territorios alejados y comunidades vulnerables, promoviendo controles domiciliarios y articulación con programas nacionales de acompañamiento a la maternidad y primera infancia.

Desde el Ejecutivo provincial sostienen que la salud materna es un indicador clave del desarrollo social y que la inversión sostenida en infraestructura, recursos humanos y prevención permite mejorar resultados sanitarios y proteger tanto a las madres como a los recién nacidos. La política apunta a consolidar un sistema público más cercano, accesible y equitativo en toda la provincia.

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