El convenio establece inversiones multimillonarias en infraestructura portuaria y energética, la construcción de un gasoducto estratégico y plantas flotantes de licuefacción, junto con generación de empleo, contratación de empresas locales y aportes económicos para el desarrollo provincial.

El convenio contempla la construcción de un nuevo gasoducto que conectará la Cuenca Neuquina con la costa atlántica rionegrina, permitiendo transportar grandes volúmenes de gas para su procesamiento y exportación. Además, prevé la instalación de plantas flotantes de licuefacción frente a la costa, tecnología que permitirá convertir el gas en GNL para su envío a mercados internacionales.

Desde el Ejecutivo provincial destacaron que el proyecto implica inversiones multimillonarias en etapas progresivas, con impacto directo en la generación de empleo y en la dinamización de proveedores locales. El acuerdo incluye cláusulas que promueven la contratación de empresas rionegrinas y la formación de mano de obra calificada, buscando maximizar el efecto multiplicador en la economía regional.

La iniciativa también prevé aportes económicos específicos destinados al desarrollo provincial, infraestructura complementaria y fortalecimiento de capacidades logísticas. El objetivo es que el crecimiento energético se traduzca en mejoras estructurales para las comunidades involucradas, especialmente en la región atlántica.

Para el Gobierno de Río Negro, el acuerdo marca un nuevo rumbo productivo basado en la integración energética, la atracción de inversiones y la generación de empleo genuino. Weretilneck sostuvo que la articulación con YPF consolida a la provincia como actor central en el escenario exportador argentino y abre una etapa de crecimiento sostenido con reglas claras y previsibilidad a largo plazo.

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