El gobernador Rolo Figueroa impulsa un plan de más de 90 mil millones de pesos en obras de agua potable y saneamiento para fortalecer la infraestructura básica en toda la provincia. La iniciativa se enmarca en el denominado modelo neuquino y apunta a consolidar servicios esenciales para la población.

El programa contempla inversiones destinadas a ampliar y mejorar los sistemas de provisión de agua y redes de saneamiento, con el objetivo de garantizar el acceso a servicios básicos en distintas localidades. Según se informó, las obras acompañarán el crecimiento demográfico y productivo de la provincia.

Desde el Gobierno provincial señalaron que el plan busca dar respuestas estructurales, priorizando infraestructura que impacta de manera directa en la calidad de vida de los vecinos. La magnitud de la inversión refleja una decisión estratégica de fortalecer la planificación a largo plazo.

Con este esquema de obras, la gestión de Figueroa apunta a asegurar condiciones adecuadas de agua potable y saneamiento, acompañando el desarrollo territorial y consolidando bases para el crecimiento sostenido en toda Neuquén.

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