La provincia de Neuquén cerró 2025 con datos de seguridad que marcan un cambio significativo respecto a años anteriores, con una reducción acumulada de delitos del orden del 31 %, según un informe oficial difundido por el ministerio de Seguridad provincial en los últimos meses. Esta caída se da en el marco de una serie de políticas de seguridad y de fortalecimiento institucional impulsadas por el gobernador Rolando Figueroa, que apuntaron a modernizar las fuerzas policiales y a optimizar el combate al crimen.

El informe de gestión que se conoció en octubre de 2025 destaca que la provincia no solo redujo delitos contra la propiedad en más del 30 %, sino que también incrementó la eficacia operativa de las fuerzas en alrededor del 75 %, con un esquema que combinó más de mil allanamientos, investigados e intervenidos con apoyo de nuevas unidades especializadas y mejoras tácticas.

Parte de la estrategia fue avanzar en la desfederalización de la lucha contra el narcomenudeo, lo que permitió a la Policía provincial asumir competencias antes reservadas a fuerzas federales. Según los datos oficiales, este cambio agilizó las intervenciones, favoreció la coordinación con el poder judicial y facilitó la tracción de investigaciones propias en materia de microtráfico y delitos conexos.

El reporte también resalta que la incorporación de más de 1.100 nuevos agentes, la renovación del parque automotor policial, y la ampliación de los sistemas de videovigilancia —de 622 cámaras en 2023 a más de 2.000 en 2025— fueron ejes centrales del cambio de rumbo. Estas inversiones, impulsadas por la administración provincial, buscaron equipar mejor a las fuerzas y acompañar estrategias preventivas y operativas más efectivas.

A su vez, la apertura de nuevas infraestructuras de seguridad y monitoreo, como la reciente inauguración de la Comisaría 52 y un centro de monitoreo en Centenario, fue señalada por Figueroa y las autoridades como un paso concreto para acercar la presencia estatal a los barrios y reforzar la respuesta preventiva, con resultados positivos en la disminución de hechos delictivos en esa localidad.

El gobernador destacó en diversas presentaciones públicas que estos resultados representan el efecto de un modelo de gestión integral, que combina prevención, investigación criminal, inversión en tecnología y una planificación sostenida, y que pretende consolidarse de cara a los próximos años. Para las autoridades, estos números no solo son indicadores estadísticos, sino la confirmación de que la política de seguridad trazada a principios de 2025 está generando cambios reales en la vida diaria de los neuquinos.

El desafío para el 2026 será mantener y profundizar esa tendencia descendente del delito, continuar con la expansión de capacidades operativas y reforzar la colaboración con comunidades y municipios para sostener una estrategia de seguridad que interprete y responda a las realidades locales.

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