El diputado mendocino defendió la iniciativa promovida por el Ejecutivo, que superó su primer debate en la Cámara baja en medio de protestas sindicales y ahora espera su definición en el Senado. “La modernización laboral apuesta por hacerle la vida más fácil al que trabaja y al que produce e invierte en nuestro país”, afirmó.
El proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei obtuvo esta semana la media sanción de la Cámara de Diputados con 135 votos a favor y 115 en contra, tras una intensa jornada de debate legislativo marcada por un paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) y protestas en las inmediaciones del Congreso. Tras la votación, la iniciativa deberá volver al Senado para su aprobación final debido a cambios introducidos durante el tratamiento en la Cámara baja.
En ese contexto, el diputado nacional Luis Petri (La Libertad Avanza, por Mendoza) sostuvo que la reforma representa un avance en “la modernización del mercado laboral”, y subrayó que sus objetivos son facilitar la generación de empleo formal, reducir barreras para la producción y promover inversiones en Argentina. Según Petri, las modificaciones apuntan a actualizar un marco legal que, en su criterio, dificultaba la creación de puestos de trabajo y desalentaba el ingreso de capitales al país.
La reforma, que introduce cambios profundos en la Ley de Contrato de Trabajo, incluye entre sus principales ejes la flexibilización de condiciones de contratación, la reducción de costos asociados al empleo, la limitación del derecho a huelga en ciertos casos y otros mecanismos que el oficialismo define como necesarios para dinamizar la economía y combatir la alta informalidad laboral.
Sin embargo, la iniciativa también provocó una intensa reacción en sectores sindicales y de la oposición, que sostienen que la reforma debilita derechos históricos de los trabajadores. La huelga y las movilizaciones coincidieron con el debate parlamentario, reflejando un fuerte rechazo de gremios como la CGT ante los cambios propuestos.
Mientras el proyecto avanza hacia su tratamiento en el Senado, el oficialismo confía en poder consolidar la norma como ley antes del inicio de las sesiones ordinarias en marzo, convertido en uno de los ejes centrales de la agenda del Ejecutivo para este año.






