La Ruta Chica está cada vez más cerca de completarse y ya se encuentra en su tramo final. Se trata de una obra estratégica para mejorar la conectividad, fortalecer la producción regional y acompañar el crecimiento de toda la zona. Con avances concretos y plazos que se cumplen, Río Negro demuestra que está en marcha con infraestructura que impulsa desarrollo y oportunidades.
El gobernador Alberto Weretilneck avanza con la finalización de la Ruta Provincial 65, una obra clave para el Alto Valle que durante años fue una deuda pendiente. Con un ritmo sostenido y planificación, los trabajos entran en su etapa final y marcan un paso concreto hacia una mejor infraestructura vial para la región.
La conocida Ruta Chica es fundamental para la conectividad productiva, ya que une localidades frutícolas estratégicas y facilita el traslado de la producción hacia los centros de distribución y exportación. Su pavimentación mejora la seguridad vial, reduce tiempos de viaje y fortalece la competitividad de uno de los sectores más importantes de la economía rionegrina.
Con esta obra, el gobierno provincial consolida una agenda centrada en el desarrollo territorial, apostando a la inversión en infraestructura como motor de crecimiento. La finalización de la Ruta 65 no solo mejora la calidad de vida de los vecinos, sino que también impulsa empleo, dinamiza la economía regional y reafirma el objetivo de una provincia más conectada y productiva.






