El Presidente lanzó una crítica velada a la vicepresidenta y volvió a quedar en evidencia la distancia entre ambos durante la apertura de sesiones.

El presidente Javier Milei deslizó una crítica dirigida a la vicepresidenta Victoria Villarruel al afirmar que, tras la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires del 7 de septiembre pasado, hubo “opositores y propios que soñaron con el sillón de Rivadavia”. La frase, pronunciada en plena Asamblea Legislativa, fue interpretada como un mensaje hacia su compañera de fórmula, con quien mantiene un marcado distanciamiento.

Minutos antes, el mandatario le había dedicado un saludo protocolar que evidenció la frialdad del vínculo. La relación entre ambos volvió a quedar expuesta durante la transmisión oficial de la apertura de sesiones ordinarias, donde el intercambio entre el jefe de Estado y la titular del Senado no fue mostrado en cadena nacional.

Incluso la disposición de cámaras en el recinto generó comentarios: el plano que enfocaba a Milei dejó fuera de cuadro el rostro de Villarruel durante gran parte del discurso, mostrando apenas parte de su torso. Un detalle técnico que reforzó la imagen de distancia política en uno de los actos institucionales más relevantes del año.

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