El precio internacional del petróleo volvió a subir con fuerza en medio de la creciente tensión en Medio Oriente, impulsado por el conflicto entre Irán e Israel y sus efectos sobre el comercio energético mundial. La incertidumbre generada por los ataques y las amenazas a las rutas de transporte del crudo provocó un fuerte movimiento en los mercados financieros durante la última jornada.
En Estados Unidos, el barril de petróleo WTI registró un incremento cercano al 7% y alcanzó los 79 dólares, su valor más alto en más de un año. En paralelo, el crudo Brent del Mar del Norte —referencia internacional— se ubicó en torno a los 85 dólares y acumula una suba superior al 16% desde el inicio de las hostilidades la semana pasada.
Uno de los factores centrales detrás del aumento es la situación en el Estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo que se comercia en el mundo. Desde el comienzo del conflicto, el tránsito de petroleros por esa zona se redujo drásticamente, lo que generó temores sobre posibles interrupciones en el suministro global.
La escalada militar también impactó en los mercados bursátiles. Las principales bolsas de Estados Unidos y Europa registraron caídas, con retrocesos en los índices más relevantes y fuertes pérdidas en el sector aerocomercial, especialmente por el aumento del costo del combustible y la interrupción del tráfico aéreo en la región.
El encarecimiento del crudo ya comienza a reflejarse en los precios de los combustibles. En Estados Unidos, el valor promedio de la gasolina aumentó cerca de un 9% en apenas una semana, lo que alimenta las expectativas de inflación y genera preocupación sobre la evolución de la economía global.
Analistas advierten que, si el barril de petróleo superara los 100 dólares y se mantuviera en ese nivel durante un período prolongado, podría generar un impacto significativo en el crecimiento económico mundial. Por ahora, los mercados siguen atentos al desarrollo del conflicto y a la posibilidad de una eventual desescalada que estabilice los precios energéticos.






