Las herramientas financieras incluyen financiamiento para capital de trabajo, adquisición de bienes de capital e inversiones estratégicas, con tasas preferenciales y condiciones competitivas frente al mercado. Las líneas están dirigidas principalmente a pymes y sectores productivos clave, con programas específicos para actividades como turismo, comercio, producción agropecuaria y empresas vinculadas al sector energético.
Durante la presentación de las nuevas herramientas crediticias, Figueroa destacó la necesidad de que el banco provincial vuelva a cumplir un rol central en el crecimiento económico de Neuquén, canalizando recursos hacia el sector privado y promoviendo el desarrollo de empresas locales. En ese sentido, el gobernador planteó que el objetivo es generar más oportunidades para las firmas de la provincia y fortalecer el entramado productivo regional.
Entre las iniciativas se destacan programas como Impulso Turismo, destinado a hotelería, gastronomía y servicios turísticos con plazos de hasta 60 meses para bienes de capital, así como líneas orientadas al comercio, la construcción, la industria hidrocarburífera y la producción agropecuaria. Estas herramientas buscan facilitar el acceso al financiamiento para inversiones y expansión productiva, especialmente para pequeñas y medianas empresas.
Desde el gobierno provincial señalaron que esta estrategia forma parte de una política más amplia destinada a recuperar el protagonismo del banco público como motor del desarrollo económico. Bajo esa premisa, el BPN vuelve a posicionarse como un actor clave para canalizar crédito hacia el sector productivo, con el objetivo de impulsar la inversión privada, generar empleo y consolidar el crecimiento económico en la provincia.









