La medida fue coordinada para estabilizar el mercado tras el impacto del conflicto en Medio Oriente.

Más de 30 países acordaron liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas para contener la crisis energética provocada por el conflicto en Oriente Medio. La decisión fue coordinada por la Agencia Internacional de la Energía y representa la mayor liberación conjunta de reservas desde la creación del organismo en 1974.

La medida busca compensar la fuerte caída en la oferta de crudo provocada por las dificultades para el tránsito en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos más importantes del comercio energético mundial. Antes de la crisis circulaban por allí cerca de 20 millones de barriles diarios, pero los flujos se redujeron a menos del 10% de los niveles previos al conflicto.

Además del petróleo, el impacto también alcanzó al gas natural licuado, cuya oferta global cayó alrededor de un 20%. En ese contexto, el precio del crudo Brent subió cerca de 20% en pocos días, mientras el índice europeo del gas TTF registró un aumento cercano al 50%, reflejando la tensión en los mercados energéticos.

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