Uno de los pilares de esta política es la baja de la presión impositiva en sectores estratégicos. En el caso del desarrollo de gas natural licuado (GNL), la provincia avanza con un esquema que incluye reducción de regalías y exenciones específicas, como la eliminación del impuesto a los Ingresos Brutos en etapas clave del proceso productivo. Estas medidas buscan mejorar la competitividad frente a otros mercados internacionales y posicionar a Neuquén como un actor relevante en la exportación de energía.
En paralelo, el gobierno provincial también impulsa políticas para reducir costos operativos en actividades productivas tradicionales. Un ejemplo es la baja del costo de la energía eléctrica para el sector agropecuario, que ya alcanza reducciones de hasta el 30% mediante programas de eficiencia y subsidios focalizados. La medida impacta directamente en frigoríficos, bodegas y pequeños productores, con el objetivo de fortalecer economías regionales que históricamente enfrentan desventajas estructurales.
Otra de las líneas de acción apunta a facilitar la llegada de inversiones mediante cambios en el esquema tributario y regulatorio. En ese sentido, Figueroa impulsa gestiones para eliminar aranceles a la importación de bienes de capital, una iniciativa que busca abaratar costos para empresas y acelerar proyectos de infraestructura vinculados, principalmente, a Vaca Muerta. A esto se suma el lanzamiento de nuevas licitaciones para la explotación de áreas hidrocarburíferas, acompañadas de incentivos fiscales y garantías jurídicas para atraer capitales internacionales.
Estas decisiones se apoyan en una situación fiscal relativamente sólida. Neuquén logró sostener superávit en sus cuentas públicas y reducir su nivel de endeudamiento en los últimos años, lo que le permite financiar obras y políticas productivas con recursos propios, sin depender exclusivamente de la Nación. En ese marco, la provincia continúa ejecutando infraestructura clave —rutas, hospitales y escuelas— como parte de una estrategia para acompañar el crecimiento económico.
El enfoque del gobierno neuquino marca un contraste con el escenario nacional: mientras se reducen los envíos discrecionales y se profundiza el ajuste, la provincia apuesta a generar condiciones propias para atraer inversiones y sostener la actividad. La combinación de alivio fiscal, estabilidad macro provincial y potencial energético coloca a Neuquén en una posición particular dentro del mapa económico argentino, donde busca consolidarse no solo como motor productivo, sino también como ejemplo de autonomía financiera en un contexto adverso.










