La resolución surge luego de un conflicto impulsado por otras jurisdicciones, principalmente Buenos Aires y Córdoba, que buscaban quedarse con parte de la recaudación del impuesto a los Ingresos Brutos vinculado a la actividad petrolera. Sin embargo, la Comisión Plenaria rechazó esos planteos y dejó firme la normativa que prioriza el origen de la producción.

En términos concretos, la decisión establece que el ingreso por la venta de hidrocarburos debe atribuirse a la provincia donde se produce y se concreta la entrega, reforzando el principio de que la riqueza generada en el territorio debe quedar en ese mismo lugar. Este punto resulta clave para Neuquén, cuya economía está fuertemente ligada al desarrollo de Vaca Muerta.

El impacto del fallo no solo es fiscal, sino también estratégico. La medida fortalece la recaudación provincial en un contexto de crecimiento sostenido de la producción y exportación de petróleo y gas, y al mismo tiempo aporta previsibilidad para las empresas del sector, que durante años enfrentaron interpretaciones distintas según la jurisdicción.

En este escenario, la gestión de Figueroa se posiciona en la defensa de los recursos neuquinos frente a intentos de redistribución que podrían haber afectado los ingresos provinciales. El resultado refuerza la idea de que el desarrollo energético no solo debe atraer inversiones, sino también traducirse en beneficios concretos para la provincia y su población.

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