El gobernador rionegrino supervisó el avance en las inversiones de gas y petróleo en Allen y exigió mejoras para proteger el suelo y garantizar el cumplimiento de todos los estándares ambientales.
Con una estrategia basada en mayor control estatal, exigencia ambiental y prioridad para el empleo local, el gobernador Alberto Weretilneck marca el rumbo del desarrollo energético en Río Negro, poniendo el foco en que las inversiones no solo generen producción, sino también beneficios concretos para la provincia.

En ese marco, supervisó el avance de las inversiones en gas y petróleo en Allen, donde exigió a las empresas mayores estándares para el cuidado del suelo y el cumplimiento estricto de las normativas ambientales. El objetivo es garantizar una explotación responsable de los recursos, evitando impactos negativos en el entorno.

Además, fue contundente al plantear que el crecimiento energético debe traducirse en oportunidades reales para los rionegrinos: “Las obras energéticas deben generar trabajo rionegrino, movimiento económico y desarrollo real en las ciudades de la provincia”, sostuvo, reafirmando una postura que prioriza el desarrollo local por sobre intereses externos.

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