Cuatro crímenes en serie cometidos en el condado de Texarkana en 1946 dejaron a toda una comunidad aterrorizada y un caso policial que nunca se resolvió.
El condado de Texarkana, en la frontera entre Texas y Arkansas, fue el escenario de uno de los casos criminales más perturbadores de la historia estadounidense. Durante la primavera de 1946, un atacante desconocido asesinó a varias parejas siguiendo siempre el mismo ritual: esperaba las noches de luna llena para actuar. Nunca habló, nunca dejó pistas claras, y nunca fue identificado.
La comunidad entera entró en pánico. Los negocios cerraban antes de que oscureciera, las familias se encerraban en sus casas y los que salían lo hacían armados. La policía local pidió ayuda al FBI, pero ni siquiera los investigadores federales pudieron armar un perfil sólido del asesino. El apodo ‘asesino fantasma’ no era solo un nombre llamativo: reflejaba la desesperación de quienes lo buscaban sin encontrar nada.
Décadas después, el caso cobró una nueva vida cuando Hollywood lo llevó a la pantalla grande. La película ‘The Town That Dreaded Sundown’, estrenada en los años 70, fue un éxito de taquilla que mezcló recreación y documental para contar esta historia que todavía no tiene final.











