De cara a las elecciones, el gobernador presentó un spot en el que plantea los principales ejes de su campaña, entre los que se destaca la defensa de la provincia frente al abandono por parte del Gobierno Nacional.
Alberto Weretilneck lanzó su spot de campaña con un mensaje contundente: la defensa de Río Negro frente a lo que considera un abandono sistemático por parte del Gobierno Nacional. Bajo la frase “No aceptamos que nadie nos pase por arriba”, el gobernador busca marcar una postura firme frente a las decisiones centralistas que, según denuncia, perjudican a la provincia. El spot combina imágenes de producción local, rutas deterioradas y testimonios de vecinos, como forma de evidenciar las consecuencias del desinterés nacional.
En su mensaje, Weretilneck reafirma su compromiso con los rionegrinos, prometiendo que no permitirá que las decisiones se tomen sin tener en cuenta la voz de la provincia. “Vamos a defender cada derecho y cada recurso que nos corresponde”, sostiene el mandatario, apelando al orgullo provincial y a la necesidad de fortalecer la autonomía frente al poder central. La narrativa del spot construye una identidad en resistencia, donde el Estado provincial aparece como único garante de desarrollo y justicia social.
La pieza también menciona los desafíos concretos que enfrenta Río Negro, como la falta de inversión en infraestructura, la caída de la coparticipación y la escasez de fondos para salud y educación. Weretilneck pone estos temas en el centro del debate electoral, responsabilizando al Ejecutivo Nacional por la crisis que atraviesa la región. Su estrategia es clara: consolidar un frente provincial fuerte, capaz de hacerle frente a un contexto adverso con gestión y firmeza.
Con este mensaje, el gobernador busca movilizar a su electorado apelando al sentido de pertenencia y al orgullo rionegrino. El spot transmite una sensación de urgencia, pero también de esperanza: si la provincia se une detrás de un proyecto común, sostiene Weretilneck, es posible revertir la situación actual y construir un futuro donde Río Negro no tenga que depender de nadie para salir adelante.










