El acuerdo con Southern Energy apunta a consolidar a la provincia como nodo estratégico para la exportación energética, con infraestructura clave, reglas claras para atraer capitales y un fuerte impacto en el desarrollo productivo y el empleo.
El proyecto apunta a consolidar a Río Negro como un nodo estratégico para la exportación de energía, con obras de infraestructura clave que permitirán ampliar la capacidad de transporte y salida hacia los mercados internacionales. La iniciativa se enmarca en un contexto donde la demanda global de energía abre nuevas oportunidades para el país y, especialmente, para las provincias productoras.
Desde el Gobierno provincial destacaron que uno de los pilares del acuerdo es la generación de condiciones claras y previsibles para atraer inversiones de gran escala. En ese sentido, Weretilneck remarcó la importancia de brindar seguridad jurídica y reglas de juego estables que permitan sostener proyectos a largo plazo.
Además del impacto en términos de producción y exportación, la inversión tendrá un efecto directo en el desarrollo económico local. Se espera la creación de empleo, el fortalecimiento de cadenas productivas y un impulso significativo a distintos sectores vinculados a la actividad energética.
Con esta iniciativa, la provincia busca dar un salto en su perfil productivo, aprovechando el potencial de Vaca Muerta y articulando con el sector privado para generar crecimiento sostenido. La apuesta, aseguran desde el Ejecutivo, es transformar los recursos en oportunidades concretas para los rionegrinos, con más trabajo, inversión y desarrollo.










