El Gobierno provincial dispuso el despido de un ex agente de la administración pública que se ausentó de su puesto sin justificar durante varios días. 

Desde el Ejecutivo provincial explicaron que la medida se tomó luego de constatar el abandono de tareas y tras cumplirse las instancias administrativas correspondientes. Según indicaron, el trabajador no presentó documentación ni argumentos que respaldaran sus inasistencias, lo que derivó en la desvinculación definitiva.

“El mensaje es claro: el que no cumple, no puede seguir en el Estado”, señalaron fuentes oficiales, al tiempo que remarcaron que este tipo de decisiones marcan una diferencia con etapas anteriores. “Antes la falta de controles era moneda corriente, hoy hay reglas claras y se hacen cumplir”, agregaron.

La medida se inscribe en una línea de gestión que busca reforzar la responsabilidad en el empleo público, con mayores controles y seguimiento del desempeño de los agentes. En ese marco, el Gobierno sostiene que el objetivo es mejorar la calidad del servicio que brinda el Estado y garantizar un uso más eficiente de los recursos.

Además, desde la administración provincial destacaron que estas acciones no son aisladas, sino que forman parte de un proceso más amplio orientado a ordenar el funcionamiento interno del Estado. La premisa, aseguran, es avanzar hacia una estructura más transparente, donde el compromiso laboral sea un requisito indispensable.

Con este nuevo caso, la gestión de Figueroa refuerza su postura y busca consolidar un cambio de criterio en la administración pública, poniendo el foco en el cumplimiento y dejando atrás prácticas que, según afirman, debilitaban la credibilidad institucional.

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