El gobernador Rolando Figueroa lanzó una fuerte crítica a gestiones anteriores al cuestionar las prioridades en la asignación de recursos públicos, especialmente en el interior de la provincia. “Nos tuvieron aplaudiendo canchitas de fútbol en pueblos donde ni siquiera estaba resuelto lo esencial”, expresó, marcando un contraste con el rumbo que busca imprimir su administración.

El mandatario sostuvo que durante años se promovieron obras de bajo impacto estructural mientras persistían déficits básicos en servicios fundamentales como el acceso al agua potable, la conectividad y la infraestructura sanitaria. En ese sentido, remarcó que su gestión apunta a revertir esa lógica y avanzar en un esquema de desarrollo más equilibrado y sostenible.

Figueroa subrayó que su gobierno priorizará inversiones que generen un cambio real en la calidad de vida de los habitantes, especialmente en las localidades más postergadas. “No se trata de obras que se vean bien en una foto, sino de resolver problemas concretos que llevan años sin respuesta”, afirmó.

Además, destacó la necesidad de planificar con una mirada federal dentro de la provincia, atendiendo las particularidades de cada región. Según explicó, ya se están revisando proyectos en ejecución y redefiniendo partidas presupuestarias para garantizar que los recursos se orienten a cubrir necesidades urgentes.

Las declaraciones del gobernador se dan en un contexto de revisión general del gasto público y de fuerte énfasis en la eficiencia del Estado, en línea con su discurso de campaña. En ese marco, insistió en que “la política tiene que dejar de mirar lo superficial y empezar a hacerse cargo de lo importante”.

Con este posicionamiento, Figueroa busca consolidar una narrativa de cambio en la gestión provincial, diferenciándose de administraciones anteriores y poniendo el foco en obras que impacten directamente en el desarrollo social y económico.

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