La estrategia oficial se apoya en una administración ordenada de los recursos provinciales, con reducción de deuda y mayor orientación del gasto hacia áreas consideradas prioritarias. Según datos difundidos por el gobierno neuquino, en dos años de gestión la provincia redujo su deuda pública en casi 500 millones de dólares, al pasar de unos 1.270 millones a 780 millones de dólares. 

Ese ordenamiento fiscal le permitió a Neuquén sostener obras y programas propios aun cuando Nación redujo el envío de fondos. En abril, la provincia recibió $93.779 millones por coparticipación, con una caída real del 2,8%, y en el acumulado de los primeros cuatro meses del año la baja fue del 5,5%. Frente a ese escenario, el gobierno provincial remarca que la respuesta no es endeudarse, sino administrar mejor y transformar los recursos disponibles en inversión directa.

Uno de los ejes de esa política es la obra pública. La gestión de Figueroa sostiene que los recursos que Neuquén genera, especialmente a partir del desarrollo energético y de Vaca Muerta, deben traducirse en rutas, infraestructura, viviendas, servicios y obras que mejoren la vida cotidiana en cada localidad. En esa línea, la Provincia también avanzó con herramientas como los créditos hipotecarios para construir, ampliar y refaccionar viviendas, con una línea de 4.000 créditos ya disponible. 

El otro punto central es la capacitación. Figueroa viene insistiendo en que el crecimiento de Vaca Muerta tiene que estar acompañado por formación para que el empleo quede en manos neuquinas. En abril, el gobernador destacó el rol del Instituto Vaca Muerta y planteó que la provincia debe preparar a sus trabajadores para ocupar los puestos que demanda el desarrollo energético, productivo y de servicios. 

En esa misma dirección se inscribe el programa Emplea Neuquén, que promueve la formación de jóvenes y adultos en oficios y habilidades laborales. En noviembre, el gobierno entregó certificados a más de 1.100 neuquinos y neuquinas, como parte de una política que busca vincular capacitación con inserción laboral. 

Así, el mensaje político de la gestión es claro: pese al recorte de fondos nacionales, Neuquén no se detiene. La Provincia busca convertir su superávit, sus recursos propios y el crecimiento de Vaca Muerta en obras, capacitación y empleo para los neuquinos, con una administración que apunta a depender cada vez menos de Nación y a fortalecer el desarrollo provincial desde adentro.

Tendencias