Funcionarios del Ejecutivo aseguraron que el presidente continuará en el cargo y denunciaron intentos de desestabilización política.

El gobierno de Bolivia descartó este miércoles una eventual renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira en medio de los bloqueos y protestas que afectan distintas regiones del país. El ministro de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, Fernando Romero, afirmó que el mandatario “no va a renunciar” porque eso implicaría “poner en riesgo la democracia y la estabilidad del país”.

Desde el Ejecutivo señalaron que las movilizaciones ya generan consecuencias económicas visibles, como demoras en el transporte de mercaderías, alimentos retenidos en rutas y dificultades para abastecer ciudades como La Paz y El Alto. Además, denunciaron que las protestas dejaron de ser exclusivamente sociales y pasaron a tener un componente político orientado a debilitar al gobierno.

El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, vinculó las manifestaciones con sectores cercanos al expresidente Evo Morales. Las protestas comenzaron inicialmente por el rechazo a la Ley 1720, relacionada con la conversión de pequeñas propiedades agrícolas en medianas explotaciones rurales.

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