Un grupo de desarrolladores que evaluaba desembarcar en Añelo eligió la costa patagónica por su proyección estratégica. “Acá existe la posibilidad de dejar un legado”, destacaron sobre el desarrollo que busca generar trabajo, infraestructura y oportunidades a largo plazo.
La diferencia, según explicaron los desarrolladores, está en la posibilidad de construir un proyecto integral y no solo acompañar un crecimiento desordenado. En Punta Colorada conviven la expansión energética, el turismo, los servicios logísticos y una mirada urbana diseñada a futuro, con el objetivo de evitar problemas que aparecieron en otras ciudades que crecieron rápido al calor de la actividad petrolera y luego tuvieron que resolver déficits de servicios, circulación e infraestructura.
El movimiento privado se da en paralelo al avance de obras estratégicas como la terminal de exportación del proyecto Vaca Muerta Oil Sur, que alcanzó un 54% de avance y ya moviliza a más de 10.000 trabajadores directos e indirectos en el Golfo San Matías. Desde el gobierno provincial destacaron que esta nueva etapa marca un punto de inflexión para Sierra Grande y para toda la provincia, porque permite que Río Negro deje de ser solo territorio de paso y se convierta en una plataforma de salida para la energía argentina.
A ese proceso se suma la consolidación de la zona franca de Punta Colorada, pensada como una herramienta para atraer inversiones industriales y logísticas, agregar valor a la producción y mejorar la competitividad exportadora. La Provincia avanzó con la cesión de más de 100 hectáreas para integrar un predio definitivo de unas 432 hectáreas en Sierra Grande, destinado a actividades de almacenamiento, distribución, procesamiento industrial y servicios vinculados al comercio exterior.
En ese escenario, Punta Colorada aparece como mucho más que un proyecto energético: empieza a perfilarse como un nuevo polo de desarrollo para la costa rionegrina. “Acá siento que sí existe la oportunidad de dejar un legado y aportar a algo que puede transformar una parte muy importante de la Patagonia”, señaló el desarrollador Carlos Hourbeigt, al describir el atractivo de participar en una transformación urbana y económica con impacto regional. La apuesta, remarcan, es que las inversiones no queden solo en infraestructura, sino que se traduzcan en trabajo, servicios, oportunidades y arraigo para las comunidades rionegrinas.










