La detección de la medusa de agua dulce Craspedacusta sowerbii, originaria de China, en varios lagos de la región encendió las alarmas ambientales y motivó la presentación de una iniciativa para reforzar las políticas de prevención y control de especies invasoras en los recursos hídricos de la provincia.
La especie fue detectada en los lagos Escondido y El Trébol durante los veranos de 2023 y 2024, y más recientemente en la Laguna Los Huillines. Un estudio de especialistas del INIBIOMA, CONICET y la Universidad Nacional del Comahue confirmó que la medusa logró adaptarse a ambientes templado-fríos andino-patagónicos, algo inédito para la región. La preocupación central es su impacto en la cadena ecológica: compite por el alimento con las larvas de peces nativos y puede alterar el equilibrio de los ecosistemas acuáticos locales.
Ante este panorama, la legisladora Daniela Agostino presentó un proyecto para modificar la ley provincial 4801, creada originalmente para combatir el alga didymo, ampliando su alcance para incorporar herramientas frente a nuevas amenazas biológicas. La iniciativa propone implementar de manera obligatoria el protocolo de «Remover, Lavar y Secar» para embarcaciones, equipos y elementos utilizados en ambientes acuáticos, aprovechando la infraestructura de controles ya existente en la provincia.
El financiamiento de las campañas de prevención y control se sostendría con el 5% de los fondos que Río Negro recibe del Fondo Nacional Pesquero. Una medida concreta para proteger el patrimonio natural de la Patagonia ante el avance silencioso de una especie que, de no controlarse, puede transformar para siempre los ecosistemas acuáticos de la región.










