La medida apunta a ordenar la demanda laboral, identificar perfiles disponibles y preparar a la mano de obra rionegrina para los proyectos que ya están en marcha o que se encuentran en etapa de desarrollo. La Provincia busca que el crecimiento económico no quede limitado a los anuncios de inversión, sino que tenga impacto directo en las familias, especialmente en jóvenes, trabajadores desocupados y vecinos que buscan insertarse en las nuevas actividades productivas.
El registro también se inscribe en la política de prioridad para el empleo local, impulsada por la Ley 80/20, que establece que 8 de cada 10 puestos generados por nuevas actividades económicas sean ocupados por trabajadores de Río Negro. Según información oficial, los grandes proyectos que atraviesan la provincia ya aplican esta herramienta, con el objetivo de evitar que los puestos sean absorbidos por mano de obra de otras jurisdicciones.
La apertura de esta base laboral llega en un contexto de fuerte movimiento productivo. Río Negro busca posicionarse en áreas clave como Vaca Muerta, el desarrollo portuario, el GNL y la minería, sectores que demandarán perfiles técnicos, operativos y de servicios. En ese sentido, Weretilneck ya había planteado que el desafío era “no quedar afuera de nuestro propio desarrollo” y anticiparse con políticas de formación para que los rionegrinos estén preparados cuando esos proyectos entren en funcionamiento.
Con esta herramienta, la Provincia busca reforzar un mensaje central: las inversiones solo tienen sentido si vuelven a la gente en forma de trabajo, capacitación y oportunidades concretas. La apuesta oficial es que cada proyecto productivo tenga arraigo local, fortalezca a las economías regionales y permita que el crecimiento de Río Negro sea protagonizado por los propios rionegrinos.










