El Gobierno aseguró que revisará la situación de los detenidos durante las protestas, pero descartó otorgar un perdón general y pidió liberar las rutas para continuar las negociaciones.

El Gobierno de Bolivia descartó conceder una amnistía general a las personas detenidas durante las recientes protestas y ratificó que el levantamiento de los bloqueos de carreteras es una condición indispensable para avanzar en el diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB). Las conversaciones ingresaron en un cuarto intermedio luego de que la organización sindical exigiera la liberación de los arrestados durante las movilizaciones.

El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, informó que una comisión analiza la situación jurídica de los detenidos, aunque aclaró que no se contempla una medida de perdón general. Además, advirtió que el Ejecutivo utilizará las herramientas previstas en la Constitución para garantizar la libre circulación si fracasan las instancias de negociación.

Según datos de la Administradora Boliviana de Carreteras, actualmente existen más de 40 puntos de bloqueo activos en cinco departamentos del país. El Gobierno sostiene que esta situación afecta el abastecimiento de alimentos y combustibles, además de generar pérdidas económicas, por lo que insiste en que la normalización del tránsito es clave para alcanzar un acuerdo.

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