Equipos internacionales emplean drones, robots, inteligencia artificial y sensores especializados para localizar sobrevivientes entre los escombros.
Las tareas de rescate tras los terremotos registrados en Venezuela cuentan con el apoyo de tecnología de última generación que permite mejorar la búsqueda de sobrevivientes. Equipos internacionales utilizan drones, robótica biomimética, sensores acústicos con inteligencia artificial y sistemas especializados para detectar señales de vida en estructuras colapsadas.
El operativo es coordinado por INSARAG, mecanismo de las Naciones Unidas, que reúne a miles de especialistas de distintos países. Entre los participantes se encuentran equipos de Estados Unidos, España, Suiza, México, El Salvador, Japón y Alemania, que aportan diferentes tecnologías y capacidades para las tareas de rescate.
Entre las herramientas más innovadoras destacan las serpientes robóticas, capaces de desplazarse por espacios reducidos entre los escombros. Estos dispositivos incorporan cámaras, micrófonos y sensores de dióxido de carbono para detectar la respiración humana, reduciendo el riesgo de derrumbes durante las operaciones de búsqueda.










