A través del programa de obras delegadas, la Provincia aporta el financiamiento y los municipios ejecutan los proyectos, con 85 intervenciones ya finalizadas y 23 en marcha en distintos puntos del territorio rionegrino.
El Gobierno de Río Negro lleva adelante, a través del Ministerio de Obras y Servicios Públicos, un total de 121 obras distribuidas en 35 localidades en el marco del programa de obras delegadas. La inversión supera los 25.945 millones de pesos y se financia íntegramente con recursos provinciales, bajo un esquema en el que la Provincia aporta los fondos y los municipios se encargan de la ejecución para agilizar las respuestas a las demandas de cada comunidad.
Las obras de urbanización representan el principal componente del programa, con 43 intervenciones que equivalen al 35,8% del total e incluyen pavimentación, cordones cuneta, veredas y mejoras en paseos peatonales. Le siguen los edificios públicos con 18 obras destinadas a centros comunitarios, dependencias policiales y centros de monitoreo del 911, y las iniciativas de agua y saneamiento con 17 proyectos entre redes cloacales, conexiones domiciliarias y cisternas. El plan también contempla ocho obras deportivas, ocho de salud y ocho educativas, además de intervenciones en espacios públicos, terminales de ómnibus, infraestructura vial, turismo, redes de gas e iluminación.
El ministro de Obras y Servicios Públicos, Alejandro Echarren, remarcó que la planificación busca atender las necesidades de todas las localidades sin distinción. «Siguiendo con la línea que nos marca el gobernador Alberto Weretilneck, para nosotros no hay municipios de primera o de segunda, trabajamos con todos por igual escuchando sus demandas», afirmó, y agregó que son los gobiernos locales quienes mejor conocen las necesidades de cada comunidad.
Del total de intervenciones, 85 ya fueron finalizadas, 23 continúan en ejecución y las restantes se encuentran en etapas administrativas previas al inicio. Un esquema que permite dar respuesta a las prioridades de cada municipio y sostener la inversión en infraestructura distribuida en toda la provincia, con fondos propios y sin depender de decisiones que se toman lejos de Río Negro.










