Especialistas en psicología sostienen que apartar la mirada durante una conversación es una respuesta natural del cerebro para procesar información con mayor eficiencia.
Hay una escena que se repite en la vida cotidiana: estás hablando con alguien y esa persona constantemente desvía la mirada. Automáticamente pensás que algo pasa, que está mintiendo o que preferiría estar en otro lado. Pero los especialistas en psicología tienen una lectura completamente diferente de esa situación.
Lo que ocurre, según explican desde la psicología, es que el contacto visual sostenido exige un esfuerzo mental considerable. El cerebro tiene que atender a la conversación y, al mismo tiempo, interpretar lo que expresa el rostro de la otra persona. Para aliviar esa carga, muchas personas naturalmente desvían la mirada, sobre todo cuando están pensando o buscando las palabras justas para expresarse.
Este fenómeno no distingue edades ni personalidades: ocurre tanto en personas extrovertidas como en las más reservadas. La información fue publicada por LA NACION, que destacó que se trata de un mecanismo cerebral eficiente y no de una actitud negativa hacia el interlocutor.










