El diputado nacional de La Libertad Avanza, Luis Petri, presentó en el Congreso un proyecto de ley para reformar el Código Penal y la Ley de Autopartes, con el objetivo de aumentar las penas contra quienes integran la cadena del robo de automotores y habilitar la clausura preventiva y definitiva de desarmaderos vinculados a vehículos o piezas de origen ilegal.
La iniciativa apunta no solo a castigar el robo de autos, sino también el circuito económico que permite comercializar vehículos robados y autopartes ilegales. “El robo de automotores no termina en el robo: termina en el desarmadero”, sostuvo Petri en los fundamentos del proyecto.
El texto propone incorporar el artículo 277 quater al Código Penal, creando una nueva figura de encubrimiento agravado específica para automotores y autopartes. La medida establece penas de entre dos y seis años de prisión para quienes adquieran, oculten, transporten, almacenen, comercialicen o desarmen vehículos o piezas sabiendo su origen ilícito o cuando no puedan razonablemente desconocerlo.
Además, cuando estas maniobras se desarrollen de manera habitual o dentro de actividades comerciales vinculadas a desarmaderos y venta de repuestos usados, las penas podrían elevarse hasta los ocho años de prisión, junto con mayores inhabilitaciones.
El proyecto también contempla modificaciones a la Ley 25.761 de Autopartes, vigente desde 2003. Según explicó el legislador, las multas actuales quedaron desactualizadas por efecto de la inflación, ya que algunas sanciones mínimas hoy equivalen a apenas mil pesos.
Por ese motivo, la propuesta actualiza e indexa las penalidades al Salario Mínimo, Vital y Móvil, con multas que irían desde 140 hasta 15.000 salarios mínimos, dependiendo de la gravedad de la infracción, la habitualidad y el rol del responsable dentro de la cadena ilegal.
Con esta iniciativa, Petri busca avanzar sobre toda la estructura que sostiene el robo automotor, desde quienes desarman vehículos hasta quienes participan en la comercialización de autopartes ilegales.










