Cuatro integrantes del Gobierno laborista dejaron sus cargos y crecieron los pedidos dentro del partido para que el primer ministro abandone el liderazgo.
La crisis interna en el gobierno de Reino Unido se profundizó este martes luego de que cuatro funcionarios del gabinete de Keir Starmer presentaran su renuncia tras los malos resultados electorales de la semana pasada. Además, cerca de 90 diputados laboristas reclamaron un cambio de liderazgo y pidieron avanzar hacia una nueva elección interna en el partido.
Entre los funcionarios que dejaron sus cargos se encuentran Jess Phillips, Alex Davies-Jones, Miatta Fahnbulleh y Zubir Ahmed. Según medios británicos, los dirigentes le solicitaron a Starmer que piense en el interés del país y defina un cronograma para dejar el cargo.
Pese a la presión interna, otros 110 diputados laboristas firmaron un documento de respaldo para evitar una disputa por el liderazgo. En el comunicado reconocieron que los resultados electorales fueron “devastadoramente duros”, aunque insistieron en la necesidad de trabajar unidos para recuperar la confianza de los votantes.










