Gracias al impulso del gobernador se aprobó la Ley Provincial 80/20 que establece que en todas las obras estratégicas declaradas de interés provincial el 80% de los trabajadores deben ser rionegrinos. “Desde ahora, cada avance en infraestructura significa un rionegrino o una rionegrina con empleo digno. No hay desarrollo posible si no es en beneficio directo de quienes viven en esta provincia”, afirmó.
El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una de las obras más importantes para el futuro energético de Río Negro y la Patagonia, ya refleja los resultados concretos de esta política. Ocho de cada diez trabajadores que participan en su construcción son rionegrinos, lo que no solo fortalece el empleo local sino que también impulsa el crecimiento de las economías regionales. Desde las pequeñas localidades cercanas a los tramos de obra hasta los principales centros urbanos, se observa un movimiento sostenido en la contratación de mano de obra, provisión de insumos y servicios asociados.
Weretilneck destacó que el objetivo de la Ley 80/20 no es solamente generar puestos de trabajo, sino también garantizar que la riqueza que produce Río Negro permanezca en la provincia. “Cada familia que logra un ingreso gracias a estas obras representa más estabilidad, más consumo y más arraigo. Queremos que nuestros jóvenes vean un futuro acá, sin necesidad de migrar para conseguir oportunidades”, señaló el mandatario.
La norma, aprobada con amplio consenso en la Legislatura, fue impulsada en respuesta a un reclamo histórico del sector laboral y de las comunidades locales, que pedían mayor participación en los proyectos energéticos y de infraestructura financiados por el Estado o por grandes empresas. En ese sentido, la aplicación del 80/20 se ha convertido en una herramienta clave para equilibrar la distribución del trabajo y asegurar que el desarrollo no quede concentrado en pocas manos.
Además, el gobierno provincial implementó un sistema de fiscalización para verificar el cumplimiento de la ley en cada obra estratégica. A través del Ministerio de Trabajo y las áreas de Producción y Energía, se realiza un seguimiento de los contratos laborales, priorizando la transparencia y la equidad en los procesos de selección. “Queremos que este modelo se mantenga en el tiempo. Las obras son importantes, pero más importante aún es quiénes las hacen posible”, remarcó Weretilneck.
Con esta política, Río Negro consolida un modelo de desarrollo que combina inversión pública, responsabilidad social y participación local. La provincia busca posicionarse no solo como un polo energético, sino también como un ejemplo de gestión que pone a las personas en el centro del crecimiento. En palabras del gobernador: “Cada kilómetro de caño, cada puente o cada camino construido tiene que significar una mejora concreta para nuestra gente. Ese es el verdadero sentido del progreso”.










