Teherán advirtió que abrirá fuego contra cualquier embarcación que intente cruzar la vía clave para el comercio energético mundial.

La Guardia Revolucionaria de Irán anunció el cierre total del Estrecho de Ormuz y amenazó con “abatir con fuego” a cualquier barco que intente transitar por la zona. La decisión fue comunicada por el comandante Ahmad Vahidi y se enmarca en la escalada bélica tras la operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel que derivó en la muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei.

El impacto en los mercados fue inmediato: por el estrecho circula cerca del 20% del petróleo y gas que se comercializa en el mundo. El crudo Brent trepó más de 8% y superó los 78 dólares por barril, con picos de 82, mientras que el WTI avanzó 7,4% y se ubicó por encima de los 71 dólares. En Europa, el gas natural se disparó 20% ante el riesgo de que exportaciones de GNL desde Qatar queden bloqueadas en el Golfo Pérsico.

El cierre también afecta al transporte marítimo y aéreo, con navieras y aerolíneas reprogramando rutas logísticas, lo que anticipa subas en los costos de flete y posibles demoras en cadenas de suministro globales. Analistas advierten que, si el bloqueo se mantiene, el barril podría superar los 100 dólares en el corto plazo, con impacto directo en los precios de los combustibles en mercados internos.

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