Los salarios docentes de Río Negro se ubicaron en el cuarto lugar a nivel nacional, reflejando una mejora sostenida en el poder adquisitivo del sector. El gobernador Alberto Weretilneck aseguró que la Educación es uno de los pilares fundamentales de su gestión.
Río Negro se consolida como una de las provincias con mejores salarios docentes del país, en un contexto nacional marcado por la pérdida de poder adquisitivo en gran parte de las jurisdicciones. Informes recientes ubican a la provincia de manera sostenida dentro del grupo superior del ranking salarial, especialmente en el bloque patagónico, donde históricamente se concentran los sueldos más altos.
El desempeño rionegrino no es coyuntural: desde hace al menos cuatro años mantiene una posición destacada a nivel nacional. En septiembre de 2025, el salario de bolsillo de un maestro con 10 años de antigüedad superaba los $1,17 millones, ubicando a la provincia en el cuarto lugar del país, por encima de distritos de gran peso como Buenos Aires.
Uno de los factores clave detrás de este posicionamiento es la política salarial impulsada por el gobierno provincial, que logró sostener e incluso mejorar el poder adquisitivo docente en términos reales. Entre 2023 y 2025, Río Negro registró una recuperación del 45,6% en salarios reales, en contraste con caídas significativas en otras provincias.
No obstante, el escenario no está exento de tensiones. Aunque los salarios se ubican entre los más altos del país en términos nominales, el contexto inflacionario y el mayor costo de vida en la región patagónica continúan siendo variables que inciden en el debate salarial y en las demandas del sector docente.










